¿Qué es el ácido hialurónico?
A pesar de su nombre un tanto bárbaro, es una molécula presente de forma natural en nuestro organismo. Se encuentra en muchos tejidos cutáneos, especialmente en la dermis, y en menor cantidad en la epidermis.
El ácido hialurónico ayuda a hidratar y nutrir el colágeno, esencial para mantener la elasticidad y firmeza de la piel. Si quieres saber más, te invitamos a leer nuestro artículo: "¿Por qué mi piel se está volviendo menos firme y tersa?"
A medida que envejecemos, su producción disminuye y la piel pierde firmeza y elasticidad, lo que provoca la aparición de arrugas y líneas de expresión. Para que te hagas una idea, ¡su cantidad se reduce a la mitad alrededor de los 50 años!
Ácido hialurónico: un ingrediente activo (ultra) hidratante
Como una esponja, el ácido hialurónico puede retener hasta 1000 veces su peso en agua. Por lo tanto, proporcionar ácido hialurónico potenciará y estimulará su síntesis natural. Se encuentra en muchos cosméticos en diversas formas (naturales, de origen animal, sintéticas). En nuestro Sérum en Gel Reafirmante , hemos optado por incorporar ácido hialurónico 100 % natural.
Al hidratar la piel tanto superficial como profundamente, este ingrediente activo la rellena e hidrata. Como resultado, la piel luce más suave y con un tono más uniforme.
También tiene el beneficio de fortalecer la barrera cutánea y proteger la piel frente a las agresiones externas, responsables del envejecimiento celular prematuro o de la pérdida de luminosidad.
Ácido hialurónico para todo tipo de piel
Piel apagada y cansada:
La contaminación, los rayos UV y las micropartículas pueden causar pérdida de luminosidad. Este ingrediente activo fortalece la barrera cutánea, haciéndola más resistente a estas agresiones externas.
Piel seca:
La principal acción de este ingrediente activo es hidratar la piel tanto superficial como profundamente. Su acción ayuda a prevenir la pérdida excesiva de agua que puede provocar deshidratación o sequedad.
Piel madura.
Este ingrediente activo es reconocido por su acción contra las arrugas y los signos de la edad. Estimula la producción de colágeno, lo que ayuda a rellenar las arrugas y líneas de expresión, reafirmando la piel y protegiéndola de las agresiones externas que causan el envejecimiento.
La piel
suele estar sometida a numerosas agresiones: falta de agua, contaminación, productos resecantes, rayos UV, etc. La medida esencial a tomar es la hidratación para evitar la sobreproducción de sebo, causante del acné.